El Día Internacional de la Felicidad
El año pasado la Asamblea General de la ONU instauró el 20 de marzo como el Día Internacional de la Felicidad (fecha oficial), recogiendo el guante echado por Bután para reconocer la felicidad como un «objetivo humano fundamental». Al menos hasta el año pasado, este país asiático era el más feliz de su continente y el octavo del mundo, según Business Week, y su propuesta obtuvo un respaldo unánime en la ONU.
El plenario de Naciones Unidas aprobó por consenso una resolución en la que se estableció ese nuevo día mundial para celebrar que «la felicidad y del bienestar» son «objetivos y aspiraciones universales en la vida de los seres humanos de todo el mundo», algo que deben reconocer ahora los Estados miembros en sus políticas.
La resolución reconoce, además, la necesidad de que se aplique al crecimiento económico un enfoque «más inclusivo, equitativo y equilibrado» que promueva el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza, la felicidad y el bienestar de todos los pueblos.
En cuanto a nuestro país, últimos estudios revelaron que somos un país de gente feliz. Las claves: ser positivos, disfrutar lo que tenemos y adaptarnos a los problemas.
Más allá de los matices, el Perú puede considerarse un país feliz. Las relaciones con la familia y los amigos, el clima y hasta la diversa gastronomía contribuyen al optimismo y la sensación de bienestar.
A estas conclusiones llegaron el psicólogo social Jorge Yamamoto y su equipo de investigación, tras analizar más de mil encuestas a nivel nacional para elaborar un mapa de las zonas más felices del país.
El mapa, que es la continuación de una línea de investigación sobre la felicidad iniciada el 2003 en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), revela que las zonas norte y central del país son las más felices. Y los menos felices, los peruanos que viven en el sur.
“Para un peruano, sin embargo, ser feliz no está en función del lugar donde vive”, explica Yamamoto. “Hay que considerar la combinación de este con otros factores como las necesidades que tiene, sus logros, los recursos de los que dispone y sus valores”.
Ser positivo, disfrutar de lo que uno tiene y adaptarse a los problemas son los elementos claves para la felicidad del peruano, determina el estudio.
Algunos de los aspectos que hacen felices a los peruanos según el lugar donde viven:
En las pequeñas comunidades andinas y amazónicas, pasar tiempo con la familia y participar activamente en las fiestas patronales son factores fundamentales.
En Lima, los factores de felicidad se “urbanizan”. Así, ponerse contento puede estar relacionado con el hecho de salir a bailar a una discoteca o participar en alguna fiesta privada.
A fines del año pasado, una encuesta mundial realizada en 54 países, a un total de 56,625 personas, sobre la felicidad y la expectativa para la economía en el 2013, ubicó al Perú en los primeros lugares.
Contra todo pronóstico, de acuerdo con el Barómetro Global de la Esperanza y la Felicidad de la consultora Win, Perú destacó en el puesto 8 entre las naciones más felices del mundo, manteniéndose aún en el top 20 de los países más felices del mundo. Así mismo, según el Índice del Planeta Feliz (HPI, en sus siglas en inglés), que mide el bienestar, la esperanza de vida y la huella ecológica, el Perú ocupa el puesto 24 entre 151 países.
Más allá de que exista o no un día establecido para celebrar la felicidad, no vamos dando cuenta de la importancia que tiene no solo en el bienestar de cada persona sino en la sociedad que conformamos, en el país que queremos llegar a ser, en el país que queremos dejar a nuestros hijos.
Feliz Día entonces. Siempre y todos los día, ¡FELIZ DÍA! :)